Drogas , problema enfrentado como si fuera un juego de niños.

Desde que se tiene conocimento las drogas están entre nosotros, algunas son evidentemente nocivas , otras al principio no lo parecen tanto.

Incluso nuestro propio cuerpo ante determinadas situaciones segrega drogas que inducen distintos estados de ánimo.

El consumo extra corpóreo de drogas  tampoco es algo de este siglo ni de nuestra sociedad.El problema  hoy radica no solo en el consumo extra corpóreo de drogas sino en los motivos que llevan a que una persona consuma ese tipo de sustancias para sobrellevar la existencia, en nuestro sistema de ilegalización no se contempla el consumo de las drogas extracorporeas como punible, eso hace que la supuesta lucha contra el trafico de sustancias declaradas ilicitas sea como querer drenar el mar arojando poco a poco su contenido en un pequeño hoyo cavado en la playa, es un juego de niños sin asidero en la realidad de un problema practico que requiere solucion.No lo analizan, quienes dicen estar en la lucha contra las drogas,preguntandose:¿Desde donde arranca el problema?

Muchos insisten en un supuesto problema de madurez para enfrentar determinadas situaciones que llevan al consumo de esas sustancias, puede haber casos asi, pero cada adicto aportará su propio testimonio.

Porque los hechos de nuestra cruel legislación son que no se busca  una verdadera solución al problema pues se buscan ignorar las causas , tratando solo a una de las patas del problema el trafico, haciendo caso omiso a lo que mantiene y provoca el tráfico.

Lo que matiene y provoca el tráfico es el consumo, y un adicto no dejará de demandar la sustancia porque hayan encarcelado a su proveedor, ciertamente buscará otro, cambiando solo de proveedor, quizas incluso aumentando el precio por la escazez momentánea del producto.

Sospecho que la legislación está hecha así para hacerle creer a nuestra sociedad mayoritamente hipocrita que “algo se hace” sin realmente ocuparse del problema, para seguir cada uno viviendo en su mundo aparente “legalidad y bienestar” sin ocuparse de lo que de verdad define la grandeza o bajeza de los actos humanos como es que éstos sean depositarios de verdaderas intenciones de lograr un bien hacia si mismo y su projimo.

De modo que hasta que en los mismos operativos en los que se incautan sustancias, se detiene a sospechosos de traficar o vender las sustancias prohibidas no se ocupen tambien de los adictos a quienes esos traficantes proveian y los manden a recuperarse para que dejen de consumir, esos operativos contra el tráfico seran como querer desagotar el mar en un pocito cavado en la arena de la playa, solo un hermoso juego de la fantasía infantil.

Vicente Miranda

yezugun@gmail.com

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