Felicitación de Macri a cientifica Argentina por descubrir las ondas gravitacionales

Gabriela Gonzalez
Gabriela Gonzalez trabaja en equipo descubridor de las ondas gravitacionales

Gabriela González integra el equipo del observatorio Ligo (Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory), que encabezó la detección de las ondas, anticipadas por Einstein  hace 100 años.

El descubrimiento, que corona esfuerzos de décadas, confirma una predicción efectuada por Albert Einstein en su teoría general de la relatividad de 1915.
Estas ondas gravitacionales fueron detectadas en los Estados Unidos el pasado 14 de septiembre por los instrumentos del observatorio Ligo (Laser Interferometer Gravitational-wave Observatory), que miden cada uno cuatro kilómetros.

González es miembro de prestigiosas organizaciones como American Physical Society, American Association for the Advancement of Science, International Society for General Relativity and Gravitation, entre otras.

Realizó su doctorado en la Universidad de Syracuse, trabajó en el MIT de Boston, y está casada con el físico Jorge Pullin. En este punto, cabe destacar que para desarrollar sus estudios y embarcarse completamente en el proyecto, la mujer tuvo que vivir durante seis años en una ciudad, y su esposo en otra. Ambos estaban separados por diez horas de viaje, según una entrevista publicada en Physics World.
“Ahora podemos escuchar al universo”, dijo la científica durante la conferencia.
 
“Esta detección es el comienzo de una nueva era. La era de la astronomía de las ondas gravitacionales ya es una realidad”, indicó González, que se desempeña como profesora en el departamento de física y astronomía de Louisiana State University. Fue una de las fundadoras del equipo que arribó al descubrimiento.
“Cuando ella decidió seguir Física, yo pensé ‘pobre hija, va a ser profesora de secundario’.Yo pensé que iba a elegir la química, porque era brillante en esa materia. Por supuesto que ella hizo lo que quiso y me alegro mucho que así haya sido“, narró, emocionada, su madre Dora Trembisky.
Si las masas se desplazan y tienen una aceleración, esas deformaciones se desplazan y se propagan a través del espacio, formando ondas gravitacionales.
Para ilustrar esas oscilaciones se emplea a menudo la imagen de las ondas que se propagan en la superficie de un lago cuando se arroja una piedra. Cuanto más lejos, la onda se va debilitando.
Las ondas gravitacionales son las producidas por fenómenos astrofísicos violentos como la fusión de dos agujeros negros o la explosión de estrellas masivas.
Las otras son muy minúsculas como para que podamos observarlas. Pero nos rodean sin que seamos conscientes de ello y sin consecuencias para nosotros.

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